Ir al contenido
  1. Artículos/

Descubren estrategia energética de la bacteria de la brucelosis para optimizar su multiplicación

·5 mins·
Notaspampeanas
Fundación Instituto Leloir CONICET Brucelosis Microbiología Brucella Scientific Reports Laboratorio De Microbiología Molecular Y Celular Mur Fur4
Notaspampeanas
Autor
Notaspampeanas
Notaspampeanas
Tabla de contenido

Según anunciaron la Fundación Instituto Leloir y el CONICET, el hallazgo de este blanco terapéutico, identificado por especialistas del CONICET y de la FIL, sienta bases para el diseño de futuros tratamientos contra infecciones agudas de esta enfermedad que afecta al ganado, animales domésticos y a medio millón de personas por año a nivel mundial.

Imagen de microscopía de fluorescencia donde se ve a Brucella infectando una célula de ratón: en rojo y verde, la bacteria; en cyan, el ADN del núcleo celular. Crédito de la imagen: FIL
Imagen de microscopía de fluorescencia donde se ve a Brucella infectando una célula de ratón: en rojo y verde, la bacteria; en cyan, el ADN del núcleo celular. Crédito de la imagen: FIL

Los estudios sobre bacterias que causan enfermedades se suelen centrar en entender cómo “encienden” su ataque para infectar a las células. Pero comprender cómo lo apagan a tiempo, para evitar gastar energía innecesaria o poner en alerta extrema al sistema inmune del organismo invadido, puede ser tan o más importante cuando lo que se busca es conseguir intervenciones que puedan evitar o frenar su avance.

En un trabajo reciente publicado en Scientific Reports, el Laboratorio de Microbiología Molecular y Celular, que dirige la investigadora Ángeles Zorreguieta en la Fundación Instituto Leloir (FIL), comprobó que dos proteínas de la bacteria Brucella –hasta ese momento sin caracterizar– actúan como “sensores” de hierro y manganeso en el interior de la célula, un rol fundamental para consolidar el avance de la infección: cuando detectan la presencia de esos metales, envían la señal de “apagarse” a los genes que sintetizan otros tipos de proteínas llamadas factores de virulencia, que ayudan al patógeno a resistir la defensa celular.

De esa manera, la bacteria registra que ya está en un lugar seguro (el retículo endoplasmático), se pone en modo “ahorro de energía” y deja de producir los factores de virulencia para destinar sus mayores esfuerzos solamente a replicarse.

“La identificación de un nexo entre la regulación de homeostasis de metales y factores de virulencia dentro de las células del sistema inmune propone un mecanismo molecular de adaptación intracelular para esta bacteria”, resaltó Rodrigo Sieira, investigador del CONICET y quien junto a Zorreguieta lideró el trabajo que tiene al becario doctoral del CONICET Gastón Amato como primer autor, todos también pertenecientes al Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET-FIL). “Este mecanismo propuesto tiene potencial utilidad para el diseño de futuras estrategias para tratar infecciones agudas”, añadió Sieira.

Gastón Amato (centro, camisa blanca), Ángeles Zorreguieta (rojo) y Rodrigo Sieira (de anteojos), junto al resto de los miembros del Laboratorio de Microbiología Molecular y Celular de la FIL. Crédito de la imagen: FIL
Gastón Amato (centro, camisa blanca), Ángeles Zorreguieta (rojo) y Rodrigo Sieira (de anteojos), junto al resto de los miembros del Laboratorio de Microbiología Molecular y Celular de la FIL. Crédito de la imagen: FIL

La brucelosis es una enfermedad que se transmite de los animales a los seres humanos y es un problema de salud pública en la Argentina (provoca fiebre, dolor de cabeza, exceso de sudoración, fatiga, debilidad y falta de apetito, entre otros síntomas). Tiene un gran impacto económico porque infecta al ganado bovino, caprino y porcino, y si bien hay disponibles vacunas para prevenirla en vacas y en cabras, no existen para ser aplicadas en cerdos ni en humanos. A nivel mundial, se reportan 500 mil casos anuales y se estima que 2.400 millones de personas están en riesgo de contraerla.

En acción
#

Para el estudio, el grupo de la FIL se propuso identificar las proteínas clave que controlan la expresión de los genes de virulencia de la bacteria. Para eso, primero utilizó herramientas de bioinformática para analizar regiones regulatorias de un grupo de genes que la bacteria activa cuando ingresa a una célula del sistema inmune. “Buscamos allí aquellas secuencias de ADN que se repiten y eso nos condujo a la identificación de secuencias similares a sitios de unión para factores de transcripción de la familia Fur”, explicó Sieira.

Los reguladores Fur son proteínas cuya función consiste en detectar metales. Cuando eso ocurre, se induce su unión al ADN y eso lleva al silenciamiento de los genes encargados de incorporar dichos metales. “Eso evita que éstos lleguen a concentraciones tóxicas para la bacteria”, precisó el investigador.

Los científicos demostraron que Mur y Fur4, dos proteínas pertenecientes a la familia Fur, apagan la expresión de genes esenciales para la virulencia de Brucella en respuesta al agregado de hierro o manganeso en bacterias cultivadas en laboratorio. “Vimos que Mur y Fur4 los apagan una vez que ya no son necesarios, luego de que la bacteria evitó la degradación de los lisosomas (estructuras que funcionan como el ‘sistema digestivo’ de las células) y empezó a replicarse en la célula hospedadora”, describió Sieira. En cambio, en cepas modificadas de Brucella, que carecen de Mur y Fur4, los genes de virulencia no se apagan y siguen activos, incluso por más tiempo.

Sieira remarcó que “nuestros experimentos sugieren que las proteínas Mur y Fur4 detectan fluctuaciones en la disponibilidad de metales durante la transición desde un ambiente hostil, ácido y carente de nutrientes, hacia condiciones favorables para la replicación”. De este modo Brucella reprime la expresión de genes específicos una vez que ya cumplieron su función, y de esa manera evita un gasto energético innecesario en su síntesis y ensamblado.

A partir de la comprensión de que a través de los reguladores Fur4 y Mur esta bacteria usaría señales del entorno –la presencia de hierro y manganeso– para decidir cuándo encender y cuando apagar sus genes de virulencia, los científicos le habrían encontrado una debilidad. El desafío, ahora, será ver si se pueden idear tratamientos que engañen a esos sensores para que apaguen genes antes de tiempo o para que nunca los enciendan, dándole una ventaja crucial a las células de defensa del sistema inmune del paciente.

Cita
#

  • El estudio A previously uncharacterized Fur-family metalloregulator integrates iron- and manganese-sensing to control virulence gene regulatory networks in Brucella (Un metalorregulador de la familia Fur no caracterizado previamente integra la detección de hierro y manganeso para controlar las redes reguladoras de genes de virulencia en Brucella) fue publicado en Scientific Reports. Autores: Gastón E. Amato, Tadeo Pascua, Lila Y. Ramis, Magalí G. Bialer, Angeles Zorreguieta & Rodrigo Sieira

  • El artículo Descubren una “estrategia” energética de la bacteria de la brucelosis para optimizar su multiplicación fue publicado hoy en el sitio web de la Fundación Instituto Leloir, y en la sección noticias del CONICET


Contacto [Notaspampeanas](mailto: notaspampeanas@gmail.com)


Relacionados

Theia y la Tierra eran vecinas y confluyeron en la formación de la Luna
·7 mins
Notaspampeanas
Ciencias Planetarias Geoquímica
Confirman en La Pampa un caso de Gripe A no autóctono
·2 mins
Notaspampeanas
La Pampa Gripe A Ministerio De Salud
¿Por qué algunos volcanes no explotan?
·6 mins
Notaspampeanas
Volcanes Vulcanología ETH De Zúrich
El cometa interestelar 3I-ATLAS es más brillante de lo previsto
·4 mins
Notaspampeanas
NASA 3I-ATLAS Cometa Interestelar
Chandra + AI: Un futuro de descubrimiento
·2 mins
Notaspampeanas
Observatorio De Rayos X Chandra Inteligencia Artificial Astronomía
La Pampa: Actividades integrales para concientizar sobre la Diabetes
·4 mins
Notaspampeanas
La Pampa Día Mundial De La Diabetes Salud