Al observar en longitudes de onda de luz complementarias, los telescopios Webb y Hubble brindan a los científicos una comprensión más rica y detallada de la atmósfera del gigante gaseoso. Ambos detectan la luz solar reflejada por las nubes y brumas de Saturno, pero mientras que el Hubble revela sutiles variaciones de color en todo el planeta, la visión infrarroja del Webb detecta nubes y sustancias químicas a diferentes profundidades en la atmósfera, desde las nubes masivas hasta la tenue atmósfera superior.
En conjunto, los científicos que utilizaron los telescopios mencionados pueden “cortar” la atmósfera de Saturno a diferentes altitudes, como si pelaran las capas de una cebolla. Cada telescopio revela una parte distinta de la historia de Saturno, y las observaciones en conjunto ayudan a los investigadores a comprender cómo funciona la atmósfera de Saturno como un sistema tridimensional interconectado.
La imagen del Hubble que se ve en este artículo fue capturada como parte de un programa de monitoreo de más de una década de duración llamado OPAL (Legado de las atmósferas de los planetas exteriores), o (Outer Planet Atmospheres Legacy) en agosto de 2024, mientras que la imagen del Webb fue capturada unos meses después utilizando el Tiempo Discrecional del Director.
Estas nuevas imágenes revelan las características de la compleja atmósfera de Saturno.
La visión del Telescopio James Webb #
Todas estas particularidades están determinadas por los fuertes vientos y las olas que se encuentran bajo la capa de nubes visible, lo que convierte a Saturno en un laboratorio natural para estudiar la dinámica de fluidos en condiciones extremas.
¿Son patrones climáticos? #
Este vídeo muestra imágenes de Saturno captadas por el Telescopio Espacial James Webb de la NASA/ESA/CSA y el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA, que revelan el planeta en luz infrarroja y visible. El Hubble resalta sutiles bandas de nubes y variaciones de color, mientras que la visión infrarroja del Webb explora diferentes capas atmosféricas, mostrando tormentas, ondas y estructuras de anillos brillantes con un detalle asombroso. Crédito: NASA, ESA, CSA, STScI, A. Simon (NASA-GSFC), M. Wong (University of California) J. DePasquale (STScI), N. Bartmann (ESA/Webb). Música: Stellardrone - Twilight
En las observaciones infrarrojas del Telescopio Webb, los polos de Saturno aparecen con un distintivo color gris verdoso, lo que indica la emisión de luz en longitudes de onda cercanas a los 4,3 micras. Esta característica particular podría deberse a una capa de aerosoles a gran altitud en la atmósfera de Saturno que dispersa la luz de manera diferente en esas latitudes. Otra posible explicación es la actividad auroral, ya que las moléculas cargadas que interactúan con el campo magnético del planeta pueden producir emisiones luminosas cerca de los polos.
En la imagen infrarroja del Telescopio Webb, los anillos son extremadamente brillantes porque están compuestos de hielo de agua altamente reflectante. En ambas imágenes, vemos la cara de los anillos iluminada por el sol, aunque un poco menos en la imagen del Hubble, de ahí las sombras visibles en la parte inferior del planeta.
La órbita de Saturno alrededor del Sol, combinada con la posición de la Tierra en su órbita anual, determina el ángulo de visión cambiante que tenemos de la cara y los anillos de Saturno.
Estas observaciones de 2024, tomadas con 14 semanas de diferencia, muestran que el planeta se desplaza desde el verano boreal hacia el equinoccio de 2025. A medida que Saturno transite hacia la primavera austral, y posteriormente hacia el verano austral en la década de 2030, los telescopios Hubble y Webb tendrán vistas cada vez mejores de ese hemisferio.
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