De hecho, el estudio, que examinó corales modernos y antiguos en las Islas Galápagos, descubrió que los fenómenos de El Niño en las últimas cuatro décadas fueron más intensos que cualquiera de los ocurridos en los 1.000 años anteriores a 1850, cuando los seres humanos comenzamos a afectar el clima con gases de efecto invernadero.
Calentamiento del Pacífico tropical #
El Niño es un fenómeno natural que, cada pocos años, provoca que el Pacífico tropical se caliente más de lo habitual. En condiciones normales, los vientos alisios soplan a lo largo del ecuador de este a oeste, empujando las aguas cálidas desde Sudamérica hacia Australia. Pero cuando los vientos alisios se debilitan, las aguas cálidas se extienden hacia el este, de vuelta hacia Sudamérica, dando inicio al fenómeno de El Niño.
Enfermedades, malas cosechas, incendios forestales, sequías, inundaciones #
Las trayectorias de las tormentas sobre Estados Unidos se desplazan hacia el sur, aportando más lluvias al suroeste desértico y menos al noroeste. Cambios similares en todo el mundo provocan sequías e inundaciones que conllevan enfermedades, malas cosechas, incendios forestales y otras crisis que afectan la salud y el bienestar de las personas.
«La cuestión no es si el actual fenómeno de El Niño se producirá, sino cuán grave será y cuáles serán sus consecuencias», afirmó Cole. «Este evento se suma al calentamiento global y es probable que intensifique el aumento de temperatura que normalmente observamos debido a los gases de efecto invernadero. Hay pronósticos que indican que podríamos alcanzar temperaturas de hasta 1,7 o 1,8 grados Celsius por encima de las temperaturas preindustriales, lo cual es bastante superior al récord actual», precisó.
Una historia escrita en coral #
Para examinar los patrones históricos de El Niño, Cole y sus colegas investigadores tomaron muestras de núcleos de 13 corales, incluyendo colonias vivas y fragmentos de coral antiguo, procedentes de las Islas Galápagos. Los corales crecen entre uno y dos centímetros al año secretando capas de carbonato de calcio. La composición química de estas capas proporciona un registro de la temperatura del agua de mar en la que crecieron los corales.
Les quedó un historial de variaciones de temperatura en las Galápagos, un lugar donde, según Cole, El Niño tiene su mayor impacto. Observaron que los El Niño intensos ocurrieron en los últimos 40 a 50 años, mientras que los El Niño previos a ese período mostraron “un patrón bastante consistente de El Niño de menor intensidad”.
Confirmando la conexión #
Cole afirmó que sus hallazgos subrayan la necesidad de mitigar aún más el calentamiento global.
«El Niño es una fuente muy importante de fenómenos climáticos extremos, por lo que si se intensifica, sus impactos -como sequías, inundaciones, incendios forestales e inseguridad alimentaria- también se intensifican», afirmó la investigadora. «Los cambios en el ciclo hidrológico también provocan problemas como daños a la infraestructura: inundaciones que arrasan viviendas, carreteras o vías férreas, o efectos en la salud, como enfermedades como el cólera», indicó.
“Creemos -añadió- que el calentamiento global está intensificando El Niño, y si esto es cierto, prevemos fenómenos climáticos extremos más graves que agravarán las pérdidas ecológicas, de infraestructura y humanas. Ningún país cuenta con los recursos necesarios para protegerse completamente de estos impactos. Esta es una razón más por la que debemos abandonar los combustibles fósiles, la raíz del problema”, remarcó.
Cita #
- El artículo Recent strengthening of eastern Pacific ENSO is unprecedented in the last millennium paleorecord (El reciente fortalecimiento del ENSO en el Pacífico oriental no tiene precedentes en el paleorregistro del último milenio) fue publicado en la revista Science. Autores: JE Cole, DM Thompson, KA Dyez, CJ Tripp, AW Tudhope, M. Lofverstrom, S. Stevenson, JM Okun, AE Lawman, RL Edwards, JL Conroy, JT Overpeck, G. Jiménez.
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