La nueva especie, que ha sido llamada Kank australis, fue identificada a partir del descubrimiento de restos fósiles que incluyen dientes, vértebras y huesos de los dedos de los pies.
En comparación con otro unenlagiido — Neuquenraptor argentinus, que vivió en el norte de la Patagonia 90 millones de años atrás — los investigadores que elaboraron un estudio en torno al hallazgo, creen que los adultos de la nueva especie probablemente alcanzaron unos 2,5–3 metros de longitud.
“Kank vivía en un paisaje de ríos y arroyos serpenteantes con estanques estacionales, habitados por plantas acuáticas como nenúfares y animales como peces, insectos y diversos moluscos”, dijo el Dr. Motta.
A partir del análisis de muestras de suelo antiguas y restos de plantas fosilizadas, expresó que “sabemos que 70 millones de años atrás el clima era templado y húmedo, con precipitaciones estacionales, muy diferente de las condiciones frías y relativamente secas de la actualidad”.
Mientras tanto, el análisis de los restos fosilizados del nuevo dinosaurio ha arrojado luz sobre cómo podría haber sido su vida.
El descubrimiento también ayuda a completar un poco más la irregular historia evolutiva de los unenlágiidos en América del Sur. Si bien se han registrado siete especies diferentes en el norte de la Patagonia, hasta ahora el registro fósil sólo había arrojado unos pocos restos aislados del sur de la región que los paleontólogos no podían atribuir a especies concretas.
“Kank ayuda a cerrar una brecha de distribución para el Cretácico Superior de la Patagonia sur, conectando registros conocidos de la Patagonia norte y la Antártida, y mostrando que esta familia se dispersó en diferentes latitudes de América del Sur”, según el investigador.
K. australis fue desenterrada en la finca La Anita, cerca de la ciudad de El Calafate, en Santa Cruz, República Argentina.
“Desde 2018 se llevan a cabo allí excavaciones de campo que han descubierto una amplia variedad de animales y plantas fósiles”, afirmó Motta.
“Los primeros restos de Kank se descubrieron en 2018, pero eran demasiado fragmentarios para ser identificados como una nueva especie”, añadió. “Expediciones posteriores recuperaron material adicional, y el descubrimiento de una vértebra cervical [de cuello] en 2024 fue clave para reconocer al espécimen como un nuevo dinosaurio no enlagiíneo”.
Como otros unenlagiidos, explicó Motta, K. australis presenta una garra agrandada y ‘raptoriana’ en el segundo dedo del pie.
“Sin embargo”, añadió, “se diferencia por tener dientes con crestas longitudinales afiladas y pronunciadas y, sobre todo, vértebras cervicales neumáticas (con cámaras de aire internas)”.
“También es más pequeño y grácil en comparación con otros unenlágiidos de finales del Cretácico, como el Austroraptor cabazai, un unenlagiino gigante (de unos cinco metros de largo) del norte de la Patagonia”, precisó.
El paleontólogo señaló, sin embargo, la posibilidad que Kank también se alimentase de otros animales que vivían en el mismo ecosistema, que incluía ranas, lagartos, tortugas e incluso mamíferos como Patagorhynchus pascuali, un monotrema semiacuático relacionado con los equidnas y ornitorrincos modernos.
“Kank coexistió con carnívoros más grandes como Maip macrotórax, un formidable dinosaurio megaraptórido de más de 10 metros de largo, que pudo haber sido capaz de depredarlo”, añadió Motta.
“Kank se refiere a un viejo ñandú gigante [un ave sudamericana grande y no voladora] cuyos poderosos pasos dejaron la huella de sus dedos en el cielo, formando la constelación conocida como Choiols”, explicó Motta. *“En latín, esta constelación se llama Crux, la Cruz del Sur, y apunta hacia la región más meridional del planeta, donde se descubrió Kank”. De manera similar, el nombre de la especie (“australis”, literalmente “del sur”) también es un guiño a la latitud del descubrimiento.
Una vez completado su estudio inicial, los investigadores están planeando más excavaciones en la Formación Chorrillo. “El sitio donde se descubrió Kank ha proporcionado amplia información sobre el entorno del Cretácico Superior de la Patagonia sur, por lo que continuar las excavaciones allí es crucial”, explicó el paleontólogo. “Encontrar más fósiles Kank nos ayudará a comprender mejor su biología y su papel ecológico”, precisó.
Mientras tanto, el equipo también está estudiando nuevos fósiles de cuatro sitios en el norte de la Patagonia. “Estos hallazgos indican que los unenlágiidos se distribuyeron ampliamente durante el Cretácico Superior”, afirmó Motta. Y concluyó que “stamos particularmente interesados en investigar los entornos que colonizaron y en los que se especializaron, especialmente en ecosistemas dominados por grandes depredadores como los abelisáuridos y los megaraptores”.
Cita #
- El estudio New Unenlagiid From The Chorrillo Formation (Late Cretaceous, Maastrichtian), SW Patagonia, Argentina (Nuevo Unenlagiido de la Formación Chorrillo (Cretácico Superior, Maastrichtiano), Suroeste Patagonia, Argentina) fue publicado en el Journal of Vertebrate Paleontology. Autores: Matías J. Motta, Alexis M. Aranciaga Rolando, Sebastián Rozadilla, Federico L. Agnolín, Federico Brissón Egli, Gerardo P. Álvarez Herrera, Nicolás R. Chimento, Gastón Lo Coco, Takanobu Tsuihiji, Makoto Manabe, Diego Pol &Fernando E. Novas
Financiación #
- National Geographic Society, National Museum of Nature and Science, Japan
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